De vez en cuando se te cae el alma a los pies. Cuando un amado te deja; cuando el amado, que no sabe de ser amado, se fija en otra. Se desmorona el mundo, se cae el cielo. Así me siento hoy.
escritora, soñadora, exploradora de mundos lejanos. Sufro porque quiero, mi delirio de pasiones. Y dependiendo del buen tiempo, mi corazón anhela alas, quiere volar al extranjero allá de donde es nativo, allá donde los besos saben a tequila y salsa valentina.
Sufro porque para merecer, bastan sólo dos caricias, que tus ojos me miren, y un poco de hiphop en el centro de mi alma.